Matemáticas emocionales
Hoy hemos trabajado la robótica educativa de una manera muy dinámica y motivadora.
El tapete estaba formado por imágenes de distintas emociones (alegría, tristeza, enfado, miedo, calma, sorpresa…). A partir de pequeñas situaciones que íbamos planteando, los niños y niñas tenían que programar el robot para que llegara hasta la emoción correcta. Después, identificaban la expresión facial, decían su nombre y explicaban por qué el personaje podía sentirse así.
Además, hemos aprovechado la actividad para enlazarla con Matemáticas. En primer lugar, han tenido que tirar el dado de las emociones para saber hasta qué emociones deben llegar. Luego, han tenido que contar las casillas para programar el recorrido.
De esta forma, trabajan la orientación espacial (delante, detrás, izquierda y derecha), resolven pequeños retos para encontrar el camino más corto y, al final, hacen un recuento de las emociones que más se repetían y representarlas de forma sencilla.
Así, en una misma propuesta, hemos unido educación emocional y pensamiento matemático de forma natural y significativa.
Porque aprender a pensar también es aprender a sentir 💛
Seguimos creciendo juntos.









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